
Con menos de un año en su cargo en Praga, H.E. Saylín Martínez Tarrió, embajadora de Cuba, ha dejado claro que una de sus prioridades es continuar promoviendo a la isla como destino turístico. En octubre pasado se inauguró el primer vuelo directo entre Chequia y Cuba en más de 15 años, conectando Bratislava, Praga y Santa Clara, fortaleciendo así los lazos históricos de amistad entre ambos pueblos.
Con una trayectoria que incluye su servicio en la Embajada de Cuba en Washington D.C. durante el restablecimiento de relaciones diplomáticas con EE. UU. en 2015, la embajadora Martínez valora la diplomacia como una carrera única que implica constante aprendizaje y la oportunidad de unir naciones más allá de sus diferencias.
Desde su llegada a la República Checa, ha trabajado intensamente en establecer relaciones, adaptarse a la cultura local y promover la cooperación bilateral. Entre sus impresiones iniciales destaca la belleza arquitectónica de Praga y la conexión profunda del pueblo checo con la naturaleza.
La embajadora también subraya los valores que deberían guiar a las futuras generaciones diplomáticas: el respeto y la vocación de servicio. Como madre de dos hijos, reconoce los retos de equilibrar la vida familiar con las responsabilidades diplomáticas, pero expresa su pasión por la labor que realiza.
En cuanto a las relaciones bilaterales, destaca el diálogo político fluido y el interés mutuo por fortalecer los vínculos económicos, especialmente en sectores como la energía, la agricultura y la industria. Agradece, además, el apoyo del gobierno checo a la resolución que pide el fin del bloqueo económico contra Cuba.
Con motivo del Día Nacional de Cuba, expresó su deseo de prosperidad para ambos países y abogó por el fin del bloqueo, al que califica como una política cruel que ha afectado el bienestar de su pueblo por más de seis décadas.


